DESCOMPONIENDO EL GASTO PÚBLICO EN ARGENTINA

Fuente: FUNDACIÓN PENSAR


Durante los años de gestión kirchnerista se vio, quizás como característica económica principal, una evolución del gasto público que sólo fue superada por Venezuela. Las cuentas públicas pasaron de tener saldos positivos, con un valor máximo de 4,2% del PBI de resultado primario en 2005 al déficit de 3% arrojado durante el último año.

Con un mercado de capitales cerrado para la deuda soberana argentina, este resultado negativo fue
financiado con emisión monetaria de formas heterodoxas que significaron una descapitalización del Banco Central, utilizando sus reservas para el pago de deuda en dólares y una emisión de pesos para cerrar la  brecha en pesos. Lasconsecuencias fueron una caída en el nivel de reservas, una mayor vulnerabilidad  cambiaria y una inflación que se ubicó en valores muy elevados y que difícilmente baje mientrasno exista un  plan consistente.

El gasto público de la administración central (lo que gasta el Ejecutivo Nacional) aumentó en más de 13%
del PBI. ¿En que se gastó tanto? Tras la crisis del año 2001, un elevado porcentaje de la población había
quedado en una situación de extrema vulnerabilidad, lo que aumentó el esfuerzo de asistencia social. En este
sentido, se entendería un aumento del gastos social en el primer periodo y una reducción paulatina a medida
que se recuperaba la economía y bajaba el desempleo.

 Esto no fue lo que ocurrió; el gasto público social pasó de 9,9% del PBI entre 2003 y 2007 a 13,5% entre 2008 y 2012, lo que implica un aumento de 37%.

 El rubro que tomó más protagonismo es el de los subsidios. Los subsidios pasaron de un promedio de 2,2% del PBI en 2003-2007 a 4,9% en 2008-2012: un aumento de 120%. En el último ejercicio, de 10 pesos que ingresaron a las arcas del Estado nacional, 2 fueron a financiar subsidios: 62% al sector eléctrico (3% del PBI), 24% al sector transporte (1,2%), 11% a financiar empresas públicas (0,55%) y el resto entre subsidios otorgados al sector agroalimentario, al sector rural y al industrial. Para hacerse una idea de magnitud: la AUH tiene un costo fiscal anual de 0,58% del PBI, casi igual al déficit de laempresas públicas.

El gasto público se ha expandido bajo la actual gestión como nunca en la historia. Este aumento no ha respondido a una necesidad económica puntual, sino que ha continuado con esta tendencia a pesar de la recuperación económica y sin importar la progresividad del mismo. El mayor ejemplo de ello es que el gasto que más ha aumentado en los últimos años ha sido el destinado a subsidios, cuya magnitud ha alcanzado el déficit financiero total. Este comportamiento muestra una ausencia total de prioridades y una pésima gestión de los recursos públicos.


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