BANCO CIUDAD: INFORME ECONÓMICO SEMANAL


"El gobierno ha implementado una brutal devaluación del dólar financiero (el que usan muchos argentinos para preservar sus ahorros de una inflación desbocada) y rezagó el dólar comercial, es decir, el que miran las industrias, las economías regionales y el agro para trazar sus planes de inversión y de creación de empleo. Así, el gobierno creó una bomba de tiempo, con expectativas devaluatorias en ascenso y un tipo de cambio real oficial en franco descenso. "

Banco Ciudad tiene un informe semanal, y en la edición más reciente presenta algunos conceptos muy reveladores sobre la marcha de la economía:
 
"(...) La economía ha permanecido básicamente estancada en el último año y medio. Detrás de este fenómeno se encuentra la principal contradicción que debe asumir el gobierno, que es convivir con una inflación que ronda el 25% y sostener un ritmo de devaluación del tipo de cambio que siempre corre desde atrás. La consecuencia más importante de la pérdida de competitividad cambiaria es que Argentina prácticamente dejó de crear empleo formal en 2012 (creció apenas 0,3%). 
 
El gobierno ha implementado una brutal devaluación del dólar financiero (el que usan muchos argentinos para preservar sus ahorros de una inflación desbocada) y rezagó el dólar comercial, es decir, el que miran las industrias, las economías regionales y el agro para trazar sus planes de inversión y de creación de empleo. 
 
Así, el gobierno creó una bomba de tiempo, con expectativas devaluatorias en ascenso y un tipo de cambio real oficial en franco descenso. 
 
Las cuentas son claras. Si se quisera regresar al nivel de tipo de cambio real promedio del período 2009-2010 -previo a la imposición de las trabas a las importaciones y el cepo al dólar- cuando la economía todavía crecía, las exportaciones industriales eran dinámicas y se creaba abundante empleo privado, el tipo de cambio oficial (comercial) debería cotizar entre un 30 y un 40% por encima de su nivel actual. A esta situación de atraso llevó una estrategia de política económica que comenzó por negar la inflación, retrasar tarifas y tipo de cambio, para luego reprimir sus síntomas. 
 
Devaluar sin plan es hoy imposible con un desajuste fiscal totalmemente financiado con emisión monetaria.Según informó el propio Ministerio de Economía esta semana, el resultado primario se contrajo un 70% en febrero, totalizando sólo $204 millones, mientras que el resultado financiero (después del pago de intereses) arrojó un déficit de $526 millones. Este persistente debilitamiento de las cuentas públicas se hace aun más evidente si se excluyen los recursos extraordinarios aportados por el BCRA y el FGS de la ANSeS, sin los cuales el déficit financiero hubiera ascendido a $3.654 millones y el superávit primario hubiera mutado a un déficit de $2.924 millones. 
 
Ante un acelerado crecimiento del gasto público (aumentó un 37% anual), no hay recaudación que aguante (creció 37% en marzo), condenando a la economía a un círculo vicioso de emisión, inflación y apreciación cambiaria, de difícil salida".
 
Acerca de los números difundidos por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, que son hasta el mes de marzo, y los compara con el trabajo de la consultora de Orlando Ferreres, el informe de Banco Ciudad precisó:
 
"(...) Para el INdEC, la economía acumula en los dos primeros meses de 2013 un 2,8% de crecimiento, aunque este no deja de ser un dato a título informativo, dadas las deficiencias que presentan las mediciones oficiales de la actividad agregada.
 
En la comparación interanual, el crecimiento sigue concentrado (casi exclusivamente) en el sector financiero. De acuerdo a la medición de Ferreres, la intermediación financiera aumentó un 15,4% a/a en marzo y acumula un alza de 15,2% en el primer trimestre. Le siguen en importancia los incrementos observados en la provisión de electricidad, gas y agua, con un aumento de 3,1% a/a, y en el comercio, con una suba de 1,8% a/a. La industria es otro sector que recuperó terreno en marzo (1% a/a) y logró mantener una ligera variación positiva (0,4%) en el primer trimestre. 
 
El resto de los bloques económicos presentaron tasas de expansión cercanas a cero, a lo que se sumó la fuerte retracción del sector de la construcción (-4,3% a/a) y de la extracción de minas y canteras (-1,3%), la cual incluye la extracción de petróleo y gas, con una larga tendencia decreciente. 
 
En el margen, sobresalió el empuje de la industria, altamente concentrado en el bloque automotriz.Traccionada por la recuperación en la industria automotriz, según el Índice de Producción Industrial de O.J. Ferreres (IPI-OJF), la actividad manufacturera creció 1% a/a y 3% m/m (sin estacionalidad), acumulando en el primer trimestre una leve expansión de 0,4% anual. Paradójicamente, para el INdEC, la industria experimentó una mejora mensual sin estacionalidad de 1,5%, con un alza de sólo 0,2% a/a (anual), acumulando en lo que va del año 2013 una contracción de 1,3%. 
 
Estas cifras contrapuestas responden a la diferente ponderación que presenta la industria automotriz en los distintos indicadores y, en el fondo, muestran la debilidad de la recuperación industrial en marcha. Sin contar al bloque automotriz, la industria se contrajo un 3,2% anual en marzo (-2,8% en el primer trimestre).
 
Los bloques industriales señalan un mix de comportamientos, con una fuerte recuperación de ramas como la automotriz, pero con otras caídas que la compensan. Según el IPI-OJF, los rubros que mostraron mayores subas fueron maquinaria y equipos (12,3% a/a), liderada por la producción de automóviles, la industria química y agroquímica (6,8% a/a) y la de papel (4,2% a/a). En contraposición, la producción de alimentos, las industrias metálicas básicas y la industria textil cayeron 8%, 5,5% y 4,8% a/a, respectivamente. 
 
Entre los bloques en baja también se destacó el de minerales no metálicos, con una caída de 1,6% a/a en marzo, que revierte parcialmente la evolución positiva que la producción de insumos para la construcción 
mostró en los dos primeros meses del año, lo que aún permite que el bloque sostenga un ligero aumento en el primer trimestre (2,7%). 
 
En marzo, la rama automotriz contó con el impulso derivado del incremento de las exportaciones a Brasil.La recomposición del volumen exportado a nuestro principal socio comercial, arrastra al alza la producción industrial local, a través de las firmas automotrices. Según datos de ADEFA, en marzo, el crecimiento interanual de la producción de vehículos fue de 16,8% a/a, a partir de una suba de las exportaciones (43%) y de las ventas a concesionarios locales (16,3%). 
 
En el trimestre, la producción de automóviles mejoró un 7,4% anual, explicada tanto por la suba en las exportaciones (7%), como por las ventas al mercado interno de producción nacional, que acumularon una suba de 11,2%. 
 
Lamentablemente, este empuje del bloque automotriz podría ser efímero. Por un lado, las ventas de vehículos importados en Brasil muestran una caída en los últimos meses, lo cual podría dar lugar a un 
debilitamiento de las exportaciones sectoriales. Por otro lado, las ventas internas de automotores no se recuperan. El patentamiento de autos 0Km se redujo 8,7% anual en marzo, acumulando una baja de 2,2% en el primer trimestre, según los datos de ACARA, lo que podría derivar en una menor demanda de vehículos a las terminales en los próximos meses. 
 
El consumo privado tuvo un buen comportamiento en marzo (ayudado por la Semana Santa). Las ventas en shoppings (ajustadas por inflación relevante) subieron un 12% anual, acumulando una expansión de 
2% en el primer trimestre. Las ventas en supermercados también aumentaron en términos reales en marzo, un 4,4% anual, por encima del acumulado del año (1%). 
 
En este comportamiento de las grandes bocas de expendio fue clave el fin de semana largo de Semana Santa, con dos días hábiles feriados en marzo, que impulsaron aún más el consumo. Según la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas en cantidades siguen cayendo (3,4% anual en marzo), continuando la tendencia bajista en los comercios más chicos. 
 
Un factor primordial que impacta sobre la demanda, es que la mayor parte de las paritarias para el segmento formal de la economía aún no han sido acordadas, lo cual retrasa su efecto derrame sobre el consumo. 
 
El consumo de servicios públicos sigue creciendo, de la mano de la telefonía. El Indicador Sintético de Servicios Públicos (ISSP-INDEC) creció en marzo 6,8% a/a, algo menos que el promedio de 2012 (7,5%). 
Medido sin estacionalidad, mejoró fuertemente respecto al mes anterior (8,5% m/m), pero impulsado únicamente por el servicio telefónico. La telefonía creció 15,9% anual, mientras que el resto de los servicios mostraron bajas, en especial transporte de carga con una caída de 4,8% a/a (sin telefonía, el ISSP se contrajo 2,6% a/a en marzo y 1,8% en el primer trimestre). 
 
Los últimos datos de nivel de actividad anticipan el espejismo que se creará con los datos del segundo trimestre. El rebote industrial automotriz (empujado por Brasil) y la mejor cosecha de soja de 2013 compararán contra una paupérrima base de comparación de la actividad en el segundo trimestre de 2012. 
 
En este micro-clima estadístico navegará el debate político en los próximos meses. Algo ya anticipan los datos de actividad de marzo. 
 
La economía ha permanecido estancada en el último año y medio. Detrás de este fenómeno se encuentra la principal contradicción que debe asumir el gobierno, que es convivir con una inflación que ronda el 25% y 
sostener un ritmo de devaluación del tipo de cambio que siempre corre desde atrás. La consecuencia más importante de la pérdida de competitividad cambiaria es que Argentina prácticamente dejó de crear empleo formal en 2012 (creció apenas 0,3%). (...)"

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